Hacer un par de zapatos puede ser un proceso personal y artesanal. Hacer uno al día  probablemente requiera la participación de más de una persona y un cierto nivel de organización de las tareas. Para hacer 10.000 pares al día, cambiar los modelos dos veces al año y, además, tenerlo todo controlado, necesitas una fábrica… bien organizada.

Lo mismo ocurre con la programación: necesitas una fábrica de software.

Vas a necesitar metodología, procedimientos, control de calidad y una infraestructura que aporte la eficiencia necesaria para hacer que todo el conjunto sea viable.

La solución concreta que puedas necesitar requiere un estudio de tus circunstancias particulares:

  • No es lo mismo tener pocos que muchos programadores. Organizados en un solo grupo o en muchos. Trabajando en un solo proyecto o en muchos. Con mayor o menor nivel de integración y solapamiento entre ellos…
  • No es lo mismo desarrollar sistemas críticos que no críticos.
  • No es lo mismo trabajar con una tecnología que con otra.
  • No es lo mismo desarrollar soluciones para uno mismo que desarrollar y evolucionar un producto para el que tienes múltiples clientes e instalaciones.

Podemos estudiar contigo tus circunstancias, definir juntos tu solución y ayudarte a implantarla.

Para facilitar esa última parte, tenemos un modelo de referencia operativo, con procedimientos establecidos y con productos concretos ya integrados entre ellos.