Implantar una oficina de gestión de proyectos, permanente o temporal, nos permite:

  • Ayudarte a afrontar, durante un periodo transitorio, una carga de trabajo excesiva para tu equipo interno.
  • Trasladarte nuestra propuesta metodológica y ayudarte a asentarla en tu organización.
  • Tutelar la adaptación de tu organización  a nuevas iniciativas en ámbitos como la calidad y las operaciones de desarrollo de software.